Transbordadores: de transporte a cultura

Históricamente, el canal de Chacao ha sido la entrada y salida del archipiélago de Chiloé. Botes, lanchas, barcos grandes, medianos y pequeños, incluso caballos han cruzado este agitado pasillo marino. Es así como, para algunos, se ha convertido en un elemento cultural e incluso patrimonial de la isla

En 1971, la naviera Transmarchilay se instala en la ruta del Chacao y comienza su servicio con pequeñas lanchas de transporte, que con el tiempo, se convirtieron en modernas y grandes máquinas capaces de transportar una gran cantidad de vehículos de distintos tamaños. Hoy, cuentan con una flota de cuatro transbordadores: Ruende, Trehuaco, El Trauco y Camahueto. Más tarde, en 1980, la Naviera Cruz del Sur llega a secundar el servicio de transporte con cuatro transbordadores más: Cruz del Sur II, Don Jaime, Don Juan II y Cruz del Sur III, los cuales siguen en funcionamiento. Una flota total de ocho naves que hoy se encarga no solo de transportar habitantes y turistas, sino también de mantener viva la magia de entrar navegando a una isla en la australidad del mundo.

“Entrar por mar es una experiencia. Tú te das cuenta cuando entras a una isla, cuando ves el mar y entras en barco...”
Juan Carlos Viveros
Cofundador Defendamos Chiloé
“Navegar es una odisea, una aventura. Es una cosa especial”.
Armando Bahamonde
Historiador y presidente de la Corporación Chiloé Patrimonio

En 2012, el Presidente Sebastián Piñera anunció oficialmente la construcción del puente colgante más largo de Latinoamérica, que se extenderá por casi tres kilómetros sobre el canal de Chacao. El nuevo camino conectará la Isla Grande de Chiloé con el continente y unirá la Ruta 5 Sur en tan solo tres minutos, a diferencia de la media hora que tardan los transbordadores en la actualidad. Con esto, se suma a la ruta un nuevo y potente competidor, amenazando la existencia de los transbordadores del Chacao. ¿Es el Puente Chacao el fin de las navieras y su romanticismo? La respuesta, en la siguiente nota.

Fotorrelato de Ítalo Tirachini: Transbordadores e insularidad

Transbordadores - insularidad

Insularidad

"Por nada del mundo dejaría de vivir estos 30 minutos de aquella brisa que solo en este lugar del mundo sientes. Mientras caminas sobre el mar, al ritmo y vaivén de las olas, mientras un café cargado calienta tus manos y apacigua el frío en tus ojos, aparece el horizonte limpio y eterno, rojizo como en llamas, acompañado del perfume inconfundible de las aves, que parecieran cortejar con una danza exótica a esta gran ballena metálica que me hace arribar a ti, tierra insular".

Ítalo Tirachini, 2do lugar, concurso ¿Cuál es tu patrimonio chilote?